El Colegio de Arquitectos del Ecuador, Provincia de Pichincha, junto a la Embajada del Perú en Ecuador, abren las puertas, en la edición 55 de CAE Visita, a la Residencia Hayek actual vivienda del Embajador del Perú, una obra del maestro Milton Barragán Dumet que resguarda la historia y el patrimonio de su creador y de quienes la han habitado; recorrer este espacio es un honor que permite reconocer los trazos a mano que aún permanecen en planos técnicos y perspectivas, testimonio del pensamiento y la sensibilidad de quien la imaginó y la materializó, y este CAE Visita se enriquece con los aportes de Hernán Orbea Trávez, Juan Carlos Villagómez y Xavier Bonilla, quienes guiarán el recorrido desde la mirada académica y desde su propia trayectoria profesional.
La residencia proyectada para la familia Hayek, diseñada en 1976, y construida en 1978, constituye un ejemplo representativo de la arquitectura residencial de alta gama en Quito durante las últimas décadas del siglo XX. Desde la década de 1980 hasta la actualidad, el inmueble funciona como residencia oficial de la Embajada del Perú, lo que ha contribuido a su preservación y mantenimiento. La edificación se emplaza en el tradicional barrio de La Floresta, en un lote con dos frentes hacia las calles Miravalle y Rafael León Larrea. La parcela presenta una topografía descendente desde el acceso principal, condición que determina la organización espacial y volumétrica del proyecto.
En términos compositivos, la vivienda se estructura en dos volúmenes claramente diferenciados, ambos rematados con cubiertas a dos aguas, dispuestas sobre dos plataformas que se adaptan al desnivel natural del terreno. El programa arquitectónico se distribuye en tres niveles, comprendidos entre las cotas +2,52 m y -2,70 m, priorizando en todos los casos la apertura visual hacia los valles de Cumbayá, Tumbaco y Puembo. Esta relación con el entorno constituye uno de los ejes conceptuales del proyecto, articulando decisiones formales, estructurales y espaciales.
A pesar de las variaciones topográficas, el diseño incorpora criterios de accesibilidad universal, particularmente evidentes en la planta principal. En este nivel se ubican la cocina, el área social y el dormitorio principal, conformando un conjunto funcional autónomo que facilita la habitabilidad sin necesidad de desplazamientos verticales. La relación interior-exterior se potencia mediante una amplia terraza longitudinal que se extiende a lo largo del frente de la edificación, integrando visual y funcionalmente la vivienda con el jardín inmediato.
Texto por: Juan Carlos Villagómez
